El Diamante

El Diamante, la gema preciosa mejor valorada

¿Qué es el Diamante?.

El diamante es considerado como la gema preciosa de mayor valor económico, su nombre proviene del griego adámas que significa “invencible o inalterable”, procedente de su dureza, ya conocida en la antigüedad.

Es un singular y fascinante milagro de la naturaleza. Es la gema más popular, debido a su alto brillo, combinada con una mercadotecnia innovadora relacionada al lujo.

Origen del Diamante.

Los diamantes naturales se forman en condiciones de presión y temperatura extrema, existentes a profundidad de 140 km a 190 km en el manto terrestre.

Los minerales que contienen carbono proveen la fuente de carbono, y el crecimiento tiene lugar en periodos de 1 a 3,3 mil millones de años, lo que corresponde a aproximadamente el 25 a 75% de la edad de la tierra.

Los diamantes son llevados cerca de la superficie de la tierra a través de las erupciones volcánicas por un magma. Suelen encontrarse en las rocas ígneas conocidas como kimberlitas y lamproitas.

Composición química del diamante.

Es un mineral compuesto de carbono, su composición química es C, carbono puro. Es una forma cristalina de carbono, que se origina del calor y presión extrema.

Su composición es la más simple, comparada con otras gemas preciosas.

Propiedades del Diamante.

Tiene una dureza en la Escala de Mohs de 10, que es el grado más alto, los enlaces atómicos son muy cortos, así se explica en gran parte su dureza. Sólo puede ser rayado por otro diamante.

También tiene la conductividad térmica más alta.

Su dispersión refractiva es relativamente alta, que es la habilidad para dispersar la luz de diferentes colores, lo que resulta en su lustre característico.

En el vacío o en atmósfera libre de oxigeno el diamante se convierte en grafito.

Los diamantes existentes en la naturaleza tiene una densidad que va desde 3,15-353 g/cm3.

Su tenacidad, que se refiere a la habilidad de resistir ruptura debido a un impacto, es fuerte (2,0 MPa·m ½).

Características de los diamantes.

Las cuatro características conocidas son:

  • Color: La ausencia de color es lo que hace que un diamante sea más costoso, en concreto la ausencia del color amarillo. Excepto con los diamantes Fancy color, que si son naturales suelen ser extremadamente costosos.
  • Clarity – Claridad: Se mide con el microscopio y por los maestros diamanteros más especializados. Estos profesionales miden las inclusiones, ya que estos son los componentes que hacen que el diamante no brille con tanta intensidad.
  • Cut – Talla: La talla puede determinar si un diamante brilla más o menos. La talla redonda brillante es aquella con 57 facetas y es la más conocida y habitual.
  • Carat – Quilates: El peso de los diamantes se mide en quilates, unidad de medida que equivale a un quinto de un gramo.

Colores del diamante.

El diamante suele ser incoloro, de transparente a translucido, es de espectro visible, lo que significa que debería transmitir la luz.

Cuando un diamante presenta color es por la presencia de impurezas de elementos diferentes al carbono. La mayoría de impurezas de diamantes consisten en el reemplazo de un átomo de carbono en la red cristalina.

Se pueden presentar tonalidades pálidas como: amarillo (nitrógeno), azul (boro),  marrón (defectos cristalinos).

Lo menos frecuentes rojo, naranja, verde, violeta, rosado y hasta negro, que en realidad no es negro, pero contiene inclusiones oscuras.

Tipos de diamante.

  • Diamante genuino: Gema cristalina, es de alta calidad y considerada como la gema más preciosa, “la reina de las gemas”, el más utilizado en la joyería.
  • Boart, Ballas o Boart de Perdigones: Es una masa de diamantes de cristalización diminuta e irregular, normalmente de color verde amarillento o gris tirando a negro, es extremadamente dura, una vez triturada es valiosa como abrasivo. Tiene forma esférica y varía en color desde blanco lechoso a gris acerado.
  • Diamante Negro o Carbonado: Es un material criptocristalino de grafito y carbono amorfo, muy opaca y de color gris o negro.

Yacimientos de diamantes.

Los yacimientos más importantes de diamantes se encuentran en el continente africano, en países como Namibia, Ghana, República Democrática del Congo, Sierra Leona y Sudáfrica.

En Suramérica en los países Brasil, Colombia, Venezuela y Perú.

En Australia (Oceanía) y en India (Asia).

Comercio de diamantes.

Hay un mercado establecido para los diamantes, en Suraj, Gujarat, India, en Amberes, donde está basado el International Gemological Institute, Londres, New York, Tel Aviv y Ámsterdam.

Una sola compañía De Beers, controla una proporción significativa del mercado de los diamantes. Tiene su centro en Johannesburgo, Sudáfrica y en Londres, Inglaterra. Es el más grande extractor de diamantes del mundo desde 1888.

La producción y distribución de diamantes, esta consolidada en pocas manos, no como la de los metales preciosos. Siendo Amberes, donde se maneja el 80% de los diamantes brutos, 50% de los diamantes cortados y 50% brutos, cortados e industriales combinados.

En el 2000 se estableció la World Diamond Council para evitar el tráfico de diamantes usados para subvencionar guerras y actos inhumanos Actividades relacionadas de la WFDB incluyen también la promoción de World Diamond Congress cada dos años, así como el establecimiento del International Diamond Council (IDC) para supervisar la graduación de los diamantes.

Sólo un 0,02% de los diamantes que se venden en el mundo pertenecen a zonas en conflicto.

Proceso Kimberley.

Para garantizar la legalidad de los diamantes y la transparencia de todo el proceso, en los años 90 las Naciones Unidas, diversos gobiernos, la industria internacional del diamante y varias ONG, acordaron implantar el denominado Proceso Kimberley.

El resultado fue un sencillo mecanismo por el cual los diamantes se introducen en contenedores sellados y difíciles de manipular y reciben un certificado con un número de serie exclusivo, cada vez que cruzan una frontera internacional.

Los gobiernos de los países, tanto exportadores como importadores, son los encargados de comprobar cada certificado de autenticidad.

Uso de los diamantes.

El uso más común de los diamantes es como adorno en joyería y relojería. Los Diamantes en la Joyería son la gema predilecta para los anillos de compromiso y matrimonio.

Los ejemplares pequeños y de baja calidad no aptos para su uso como piedras preciosas, conocidos como bort, se utilizan en la fabricación industrial de instrumentos para pulir y cortar otros minerales.

La mayoría de los diamantes sintéticos son utilizados para uso industrial, pero ya están disponibles como gema preciosa, tenemos un artículo que habla sobre ello. Más sobre los Diamantes Sintéticos.

Las adaptaciones industriales comunes incluyen brocas, sierras, y el uso de polvo de diamante como abrasivo.

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