Orfebrería Bizantina

Orfebrería Bizantina

La Orfebrería Bizantina conservó las tradicionales técnicas y estilos romanos, y a partir de allí se implementaron nuevas técnicas, marcando una gran influencia en la edad media.

Periodo Bizantino.

El periodo bizantino se expandió entre los años 395 d.C. al 1453, fue el único imperio que pervivió toda la edad media, su capital era Constantinopla (actual Estambul), y su superficie de unos 2500000 km2 y estaba ubicado en el mediterráneo oriental. Fue un bastión del cristianismo y después se convirtió al ortodoxo.

Constantinopla se convierte en la capital de la fabricación de joyas y de la metalurgia.

En el año 529 d.C. se promulga El Código de Justiniano (Iconoclasta), una serie de leyes que regulaban el uso de joyería y gemas, impuesta por el Emperador Justiniano (527 – 565), entre esas regulaciones las gemas como perlas, zafiros y esmeraldas solo podían ser utilizadas por el emperador. A los hombres libres se les permitió utilizar un anillo de oro.

Se prohibió además la veneración de las imágenes, solo se permitía venerar a Jesucristo pero no su figura humana, se castigaba con pena de muerte y este periodo se conoció como Iconoclastia.

El imperio bizantino tenía minas de oro y por estar en el mediterráneo tenía un fácil acceso para el comercio. Se conocen tres edades de oro. La primera entre los años 527 – 726, la segunda entre 913 – 1204 (Cuando los cruzados toman Constantinopla), y la tercera 1261 – 1453 (Cuando los turcos toman Constantinopla).

Técnicas y Materiales más utilizadas en el periodo bizantino.

Los bizantinos heredaron las técnicas de la orfebrería romana, se utilizó el alambrismo en oro como forma de enlazar las gemas entre sí, similar a la técnica que conocemos hoy para realizar rosarios.

Las técnicas de calado, repujado, grabado, filigrana y esmalte de cloisonné y alveolado, fueron las técnicas más utilizadas en este periodo.

La filigrana regularmente fue utilizada con gemas pequeñas entre los nudos o curvas.

Por tener minas de oro, este metal fue usado con regularidad para la fabricación de joyas, también la plata.

Entre las gemas más populares se consideran los berilos, zafiros, rubíes, granates y perlas y fueron engastadas en oro y utilizadas en forma de cabujón.

Pieza del Met Museum

Orfebrería Bizantina.

Se utilizaron todos los accesorios conocidos pendientes, collares, pulseras, brazaletes, anillos, coronas, tiaras, collares corporales y pectorales.

Los motivos utilizados incluían monedas, escenas e iconografía religiosa como cruces y santos, la cruz griega fue motivo de varias obras arquitectónicas. La Virgen María, los Ángeles y los Santos se comenzaron a utilizar a partir del siglo VI.

Por algunos mosaicos, podemos decir que usaban una gran cantidad de joyas para adornarse.

Una de las grandes obras de la orfebrería de esta época puede verse en los iconostasios, que era un panel dispuesto en el altar de las iglesias ortodoxas con iconos religiosos que las decoran, allí se resguarda el santuario de la eucaristía. Los trípticos se tallaron en marfil y otros en madera.

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